jueves, 12 de enero de 2012

Ritmos Biológicos. ¿Sabes como funciona tu cuerpo?


Entender el funcionamiento natural de nuestro cuerpo, es muy importante, no solo para tener una buena salud sino para entender por qué nos sentimos bien o mal a nivel físico y mental. Si te interesa tener un cuerpo sano, frenar los efectos del envejecimiento y funcionar adecuadamente de acuerdo a tu naturaleza como ser humano, comprender tus ritmos biológicos son los primeros pasos para lograrlo.

Si sufres por ejemplo de: desbalances hormonales, malas digestiones, estreñimiento, desbalances menstruales, envejecimiento prematuro, cansancio acumulado, entre muchos otros síntomas, posiblemente tengas alterado y desequilibrado tu reloj biológico.

El reloj del cuerpo humano, es un biorritmo o reloj biológico que está dirigido por un ciclo llamado “ritmo circadiano”. Este, básicamente consiste en la ubicación de la tierra rotando alrededor del sol, creando ciclos de día y noche, sumando los cambios estacionales. Este patrón de la naturaleza programa nuestro ADN para poder desarrollar todas nuestras actividades durante el día.

Al despertarnos, la luz del día entra por nuestros ojos y viaja hasta la glándula rectora del organismo, el “hipotálamo”. Acto seguido, está glándula envía ciertos mensajes a la glándula pineal, para que empiece a llevar a cabo su función básica que es segregar hormonas.

Las dos hormonas más importantes de este ciclo son la melatonina y la serotonina. Cualquier desequilibrio de estos neurotransmisores provocan ritmos biológicos irregulares, y por consecuencia, se crea un importante desbalance del funcionamiento natural de todo nuestro organismo. Este desequilibrio hormonal se presenta cuando se altera el ritmo circadiano.

La secreción de la melatonina, corresponde a la iluminación ambiental, siguiendo el proceso de las 24 horas del día. Esta hormona es estimulada con la obscuridad y se inhibe con la luz. Los niveles máximos de producción de melatonina se dan entre la 1 y las 3 de la mañana y su nivel más bajo se da al mediodía. El cuerpo al disponer de esta hormona (la cual es secretada en el flujo sanguíneo) provoca que todas las células del organismo sepan exactamente en qué posición del ritmo circadiano nos encontramos, y por consecuencia, se desarrollen las tareas naturales del cuerpo.

Por otro lado, la serotonina está relacionada con nuestra sensación de bienestar. Esta aumenta con la luz del día, su máximo nivel de producción se da al mediodía y es estimulada al hacer ejercicio físico, entre otras actividades. Comportamientos como por ejemplo el apetito, los impulsos, el comportamiento sexual, el miedo, la memoria, entre otros, llevan gran influencia de este importante neurotransmisor. Alrededor del 95% de esta hormona se produce en los intestinos, no en el cerebro, lo que nos muestra la gran importancia que tiene una buena alimentación, así como funciones digestivas saludables. Todo esto se manifiesta en un bienestar general tanto a nivel físico como mental.

La actividad de las más de cincuenta billones de células que existen en el cuerpo humano, es coordinada por el aumento o descenso de la serotonina y la melatonina. Este mecanismo indica a las células si es de día o de noche y por lo tanto si tienen que estar más activas o bien si deben frenar cierta actividad.

Cuando se produce un desequilibrio hormonal (alteraciones en la secreción de la melatonina y serotonina) debido a la alteración de los ritmos circadianos, se pueden perturbar las funciones naturales del organismo, entre ellas la digestión de los alimentos, el sistema excretor, funciones de la mente, el equilibrio hormonal, entre otras. Como consecuencia, nos comenzamos a sentir desestabilizados y nos volvemos más vulnerables a desarrollar enfermedades, desde un simple resfriado hasta un estreñimiento, un simple dolor de cabeza, una depresión o incluso un tumor canceroso.

Es importante que conozcamos las funciones de la glándula pineal. Esta controla el sueño, la presión arterial, la temperatura corporal, la reproducción, la actividad motriz, el sistema inmunológico, el crecimiento celular, entre muchas otras funciones importantes. Estas funciones dependen del ciclo regular de la melatonina, y el origen de su funcionamiento está en la capacidad de nuestro cuerpo de sincronizarse con los biorritmos. La cantidad de melatonina que dispone el cuerpo en respuesta a la oscuridad de la noche depende de la concentración de serotonina secretada en respuesta a la cantidad de luz natural que recibimos durante el día. Cuando se hace de noche, la serotonina se descompone en melatonina. Los ciclos de melatonina y serotonina dependen totalmente uno de otro y están controlados de modo preciso por el cambio ambiental.

Pongamos algunos ejemplos de actividades o malas costumbres que interrumpen nuestro reloj biológico:
  • Dormir con la luz prendida (o en un cuarto donde entre mucha luz).
  • A la hora de dormir, acostarse regularmente después de las 10 – 11 de la noche.
  • Comer justo antes de irse a dormir (debemos procurar cenar alrededor de dos a tres horas antes de irnos a dormir).
  • Despertarse regularmente  tarde (tarde se considera de 2 horas en adelante después del amanecer).
  • No darle tiempo al cuerpo de adaptarse al nuevo horario cuando se viaja constantemente.
  • Comer regularmente a diferentes horas cada día.
  • Comer alimentos de bajo nivel nutricional entre comidas.
  • No hacer ejercicio.
  • Una mala y deficiente alimentación.
  • No tomar suficiente agua (deshidratación).
  • Poca o nula exposición al sol (luz natural).
  • No descansar/dormir bien (posiblemente la más importante), entre otras.
Todo reloj biológico impone un ritmo o un comportamiento cíclico preciso y específico de actividad y descanso ya sea a un grupo de células, a un órgano o a una glándula endocrina. Pongamos algunos ejemplos:
  • El hígado está más activo de noche que de día. Entre 10 de la noche y 2 de la mañana la mayor parte de energía del cuerpo es utilizada para la limpieza, reconstrucción y rejuvenecimiento del cuerpo. Principalmente el hígado recibe esta energía y es el encargado de llevar a cabo esta serie de actividades importantes, siempre y cuando estemos descansando y no utilizando esa energía para alguna otra actividad.
  • Entre 2 y 6 de la mañana el enfoque primordial del cuerpo está en desplazar los desechos del cuerpo desde el hígado, las células, los intestinos y otras partes del cuerpo hacía los órganos y sistemas de desintoxicación y eliminación. El intestino grueso es más activo y eficaz a primera hora de la mañana.
  • Al amanecer, las glándulas renales son las responsables de secretar las hormonas del estrés, cortisol y adrenalina. Estas se liberan en el flujo sanguíneo de forma “natural”  para estimular la actividad física.
  • La secreción biliar (parte básica para digerir bien los alimentos) alcanza su punto máximo al mediodía y la mayoría de las enzimas digestivas se segregan durante el día. Por lo que lo mejor es hacer la comida principal del día entre las 12:00 y las 13:00 (como se practica en otros países del mundo).
  • Entre las 18:00 y 22:00, las actividades fisiológicas del cuerpo tales como la digestión y el metabolismo empiezan a reducir. Por estas razones, es mejor tomar una comida ligera preferentemente alrededor de las 19:00 de la tarde. Así, le daremos tiempo al cuerpo de digerir la comida para antes de irnos a dormir. Las enzimas digestivas más importantes se dejan de producir alrededor de las 20:00 en adelante.
  • La glándula pineal empieza a secretar melatonina, de modo natural, entre las 21:30 y las 22:30 (según la edad), a menos de que se tomen estimulantes, como alimentos o cafeína.
  • Los ciclos menstruales se repiten cada 27 días y medio.
Se calcula que son más de mil los biorritmos que hacen funcionar y controlan el cuerpo humano.

Una de las principales causas que originan las enfermedades físicas y mentales, es llevar una vida desordenada y contraria a estos ritmos de la naturaleza.  Reestructurar nuestra vida de manera que honremos los ciclos naturales de nuestro cuerpo es una de las cosas más importantes que podemos hacer para mejorar nuestra salud y bienestar. 
Cualquier sensación de separación entre nosotros y la naturaleza es solo mental, no física.

[Este artículo tiene gran influencia del autor Andreas Moritz y cuenta con varios extractos de algunos de sus libros y artículos].


*Artículo publicado en la revista "Diabetes Living México (Diciembre/Enero 2012)".
http://diabetesliving.com.mx/galeria-de-imagenes/el-ritmo-biologico-y-la-salud/

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